WoodArch | Sustentabilidad
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Todo está interconectado. Como el micelio que une bajo la tierra todos los árboles y plantas que habitan este planeta, nuestras acciones generan un impacto, y depende de nosotros si éste es positivo. Hoy, más que nunca, se hace necesario y urgente, ser conscientes de esta conexión, entre lo que generamos y lo que entregamos, de vuelta.

En Woodarch nos enorgullece trabajar con madera, y por el respeto que tenemos hacia los bosques y nuestros clientes siempre hemos puesto atención en que la fuente de la madera que usamos sea conocida y ajustada a las reglas y normas de extracción responsable vigentes en Chile y en el mundo (1).

Sin embargo, creemos que en la actualidad ello ya no es suficiente. Es nuestra responsabilidad dejar un planeta mejor al que nos tocó vivir, para las futuras generaciones. Y es desde este entendimiento que hemos decidido tomar acción y crear una iniciativa para que la madera que consumamos no deje huella en el medioambiente.

 

Cada vez que suministremos madera a un proyecto plantaremos árboles para devolver ese consumo de madera a los bosques. Y lo haremos para que en 10 años los árboles plantados estén secuestrando CO2 en los niveles que lo estaban haciendo los árboles maduros que removimos del bosque (2).

Esta acción formará parte de una iniciativa mayor, llamada ARBOLES POR SIEMPRE, destinada a crear conciencia, apreciación y cuidado por los árboles.

Los árboles usan la energía del sol y por el proceso de la fotosíntesis retiran CO2 del aire y agua del suelo para convertirlos en biomasa, liberando oxígeno al aire.

 

El cambio climático proviene de la acumulación de CO2 en la atmósfera por las emisiones causadas por el ser humano. Los árboles capturan un 30% del CO2 emitido en el planeta, que almacenan en su biomasa y en el suelo que los rodean, ayudando a purificar el aire. Además apoyan al ciclo del agua y con medicinas.

Los bosques patagónicos almacenan tres veces más carbono por hectárea que los bosques del Amazonas (3), razón por la cual decidimos enfocar nuestros esfuerzos de reforestación regenerativa en la Región de Aysén. Nos proponemos contribuir a recuperar parte de los casi 3 millones de hectáreas de bosques de Lenga que se perdieron en manos de los fuegos de comienzos del siglo pasado, ocasionados por una gran quema de bosques hecha con el fin de dar uso a las tierras, originando una tragedia que duró más de dos décadas, recordada como el incendio forestal más grande de la historia de Chile.

El mejor esquema para aportar con árboles es hacerlo por la vía del resurgimiento natural de árboles en lugares que han sido degradados. Dejar que la naturaleza se regenere sola es un enfoque de mayor impacto que la plantación de especies comerciales, no sólo por su mayor captura de CO2, sino además por su contribución a la vida silvestre.

La Lenga es un árbol de hoja caduca, parte de la familia de los Nothofagus (Nothofagus pumilio), junto al Coihue y el Raulí. Forma parte del bosque andino patagónico y se da principalmente como bosques puros. Tiene una muy alta tasa de prendimiento y exhibe una elevada regeneración espontánea, lo que le permite avanzar y conquistar el territorio mucho más rápido que otras especies.

Hemos establecido una alianza con Fundación Reforestemos para llevar adelante la reforestación con Lengas. La Fundación Reforestemos nació para el incendio de las Torres del Paine, donde 17,000 hectáreas de bosque de Lenga se quemaron. Los creadores de la Fundación lograron convocar a más de 500 voluntarios que dieron el impulso a la reforestación del parque. Han pasado casi 10 años y la fundación ha plantado más de 600,000 árboles en diversos puntos de Chile.

FUNDACIÓN REFORESTEMOS

Hemos establecido una alianza con Fundación Reforestemos para llevar adelante la reforestación con Lengas. La Fundación Reforestemos nació para el incendio de las Torres del Paine, donde 17,000 hectáreas de bosque de Lenga se quemaron. Los creadores de la Fundación lograron convocar a más de 500 voluntarios que dieron el impulso a la reforestación del parque. Han pasado casi 10 años y la fundación ha plantado más de 600,000 árboles en diversos puntos de Chile.