WoodArch | Oficina NOS Arquitectura / Zapallar
17338
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-17338,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-11.1,qode-theme-woodarch,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive

Oficina NOS Arquitectura / Zapallar

Categoría
Institucionales Corporativos
Producto
Yakisugi Shikkoku traslapo
Arquitecto

Camilo Ariztía /  NOS Arquitectura

 

 

En la Laguna de Zapallar, se ubica la oficina de Nos Arquitectura, proyecto liderado por Camilo Ariztía, arquitecto y constructor en las comunas de Zapallar, Puchuncaví y Papudo.

 

Se trata de una casa típica de pueblo de la costa central, de fachada continua a la calle donde se instaló un co-work de cinco arquitectos y una paisajista.

 

El espacio es arrendado, por lo que la restricción era que cualquier intervención fuera desmontable o movible en caso de terminar el arriendo, para llevarse el material a otro lado y la casa quedase igual que antes.

 

Para ello se buscó “hacerle el quite” al alero para no intervenir la casa original, conciliando con una forma que fuera interesante arquitectónicamente. El uso de la madera en ángulo, sobre una estructura de pino reciclado de 1×4 logró el propósito, a la vez que el color negro intenso permitió un look de fácil reconocimiento para ayudar a la llegada al lugar.

 

Camilo ya había trabajado con madera quemada hecha en obra, un trabajo “de locos”, muy caro en mano de obra y gas aplicado, muy lento – se hacían 20 tablas al día entre dos maestros- y “un resultado de 1 versus 10 este material japonés”.

 

Con un solo maestro se ejecutó el proyecto, tomándole cinco días para armar la estructura y apenas tres días en montar la madera Yakisugi. Es decir “por menos de tres millones de pesos se logró un cambio dramático, pasando de una casa de pueblo común y corriente a una obra destacada y rupturista”.

 

Keno – Bernardo Figueroa – el maestro, destaca que la madera fue bien sencilla de instalar y todo fue muy rápido porque la madera “venía llegar y montar”, pudiendo hacerlo sin ayudante.

 

Clientes y colegas que han venido a ver la obra se maravillan por la intensidad y profundidad del color negro.

No hay comentarios

Publica un comentario